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Estación · Nómina y asistencia

Su nómina la cuadra una sola persona. Y lo sabe.

Vive en un Excel que nadie más entiende, se arma con listas que llegan tarde, y cada semana alguien se queda hasta la noche cuadrándola. El día que esa persona falte, su empresa no sabe cuánto tiene que pagar.

Que la cuadre el sistema — 20 minutos

¿Le suena alguna?

No es que la nómina esté mal. Es que sólo una persona puede probar que está bien.

La raya de verdad vive en un Excel con fórmulas que sólo una persona sabe mover.
Le pagan por pieza a su gente y el conteo se lleva en una libreta.
La lista de asistencia llega el lunes, escrita a mano, y hay que capturarla.
No puede decir con certeza si todos los que cobraron de verdad trabajaron.
Cada empresa del grupo cuadra distinto, y ningún sistema le sirve a las dos.
Compró un sistema de nómina y sigue armando la raya aparte, porque el sistema no paga como usted paga.

Cómo funciona

La asistencia se registra donde ocurre. La raya sale de ahí, no de una lista.

1

Checa

En la caseta, con su gafete y el celular de la entrada. Sin torniquete, sin huella y sin internet: si se cae la señal, sigue registrando.

2

Se completa sola

Lo que el checador no alcanzó a registrar se completa con reglas que RH autorizó — y nunca pisa una marca real.

3

Se calcula

La raya se arma de la asistencia real y de su forma de pagar: por día, por destajo, por bono, como sea que usted pague.

4

Se cruza

Quién cobró contra quién trabajó. Aquí no hay opinión: cuadra o no cuadra, y lo que no cuadra sale con nombre.

5

Se ve y se corrige

En pantalla, como se corregía en el papel. Quien tiene que revisar, revisa — sin pedirle nada al de sistemas.

La primera vez que se enciende, no se cambia nada: se compara. En un cliente real corrimos la nómina del sistema contra el Excel que llevaban a mano — y cuadró 41 de 41. Ese número es el que convence, porque no es una promesa: es su propia nómina, calculada dos veces, dando lo mismo. Y a partir de ahí, la que se queda es la que no depende de nadie.

Todo el sistema

Del gafete de la entrada al recibo del viernes.

Gafetes

Se generan del padrón

Manda el registro, no la impresora: el gafete sale de quien está dado de alta, y quien no está, no tiene con qué checar.

Caseta

Funciona en el teléfono que ya hay

Cualquier celular con cámara — iPhone o Android, viejo o nuevo. Y si el navegador no puede leer el código, hay un segundo lector de respaldo.

Reglas

Su forma de pagar, no una genérica

Día, semana, destajo, bonos, descuentos, séptimos. Se configura una vez y deja de discutirse cada viernes.

Cruce

Cobró contra trabajó

La prueba más barata que existe contra un error de captura y contra una nómina inflada. Sale sola, cada semana.

Multi-empresa

Varias razones sociales

Cada empresa con su padrón, sus reglas y su evidencia — en la misma pantalla, sin mezclarse.

Alertas

Lo que se vence antes de vencerse

Contratos por terminar, antigüedades que cambian de régimen, gente que lleva semanas sin checar. Le llega antes, no después.

Lo que ya está pasando

Un cliente pagando, checando todos los días.

157
Personas checando en caseta
41/41
Cuadró contra su Excel la primera vez
6:30
El parte del día, en su correo, antes de abrir
0
Listas de asistencia capturadas a mano

Qué NO incluye

Se lo decimos aquí, no en la letra chica.

No timbra por usted. El cálculo y la evidencia son nuestros; el timbrado sigue con su contador o su sistema fiscal. Nos conectamos, no lo reemplazamos.
No decide a quién se le paga. Le enseña lo que no cuadra, con nombre y con fecha. Quién cobra y quién no, lo decide usted.
No pone torniquetes ni huella. Se trabaja con lo que ya hay: gafete y un celular. Si su operación necesita fierro, se ve aparte y le decimos cuánto cuesta.
No adivina la asistencia de nadie. Lo que se completa por regla queda marcado como tal, distinguible de una marca real. La evidencia sirve porque se puede distinguir.

El siguiente paso

Mándenos su nómina de una semana.

Veinte minutos. La corremos por el sistema delante de usted y comparamos contra lo que pagó de verdad. Si no cuadra, se lo decimos ahí mismo — y si cuadra, ya sabe lo que se está ahorrando cada viernes.

Agendar los 20 minutos

Sobre el precio: depende de cuánta gente sea y de qué tan distinto pague cada empresa suya. Eso se ve en la llamada, con su raya enfrente.