Estación · Nómina y asistencia
Vive en un Excel que nadie más entiende, se arma con listas que llegan tarde, y cada semana alguien se queda hasta la noche cuadrándola. El día que esa persona falte, su empresa no sabe cuánto tiene que pagar.
Que la cuadre el sistema — 20 minutos¿Le suena alguna?
Cómo funciona
En la caseta, con su gafete y el celular de la entrada. Sin torniquete, sin huella y sin internet: si se cae la señal, sigue registrando.
Lo que el checador no alcanzó a registrar se completa con reglas que RH autorizó — y nunca pisa una marca real.
La raya se arma de la asistencia real y de su forma de pagar: por día, por destajo, por bono, como sea que usted pague.
Quién cobró contra quién trabajó. Aquí no hay opinión: cuadra o no cuadra, y lo que no cuadra sale con nombre.
En pantalla, como se corregía en el papel. Quien tiene que revisar, revisa — sin pedirle nada al de sistemas.
La primera vez que se enciende, no se cambia nada: se compara. En un cliente real corrimos la nómina del sistema contra el Excel que llevaban a mano — y cuadró 41 de 41. Ese número es el que convence, porque no es una promesa: es su propia nómina, calculada dos veces, dando lo mismo. Y a partir de ahí, la que se queda es la que no depende de nadie.
Todo el sistema
Manda el registro, no la impresora: el gafete sale de quien está dado de alta, y quien no está, no tiene con qué checar.
Cualquier celular con cámara — iPhone o Android, viejo o nuevo. Y si el navegador no puede leer el código, hay un segundo lector de respaldo.
Día, semana, destajo, bonos, descuentos, séptimos. Se configura una vez y deja de discutirse cada viernes.
La prueba más barata que existe contra un error de captura y contra una nómina inflada. Sale sola, cada semana.
Cada empresa con su padrón, sus reglas y su evidencia — en la misma pantalla, sin mezclarse.
Contratos por terminar, antigüedades que cambian de régimen, gente que lleva semanas sin checar. Le llega antes, no después.
Lo que ya está pasando
Qué NO incluye
El siguiente paso
Veinte minutos. La corremos por el sistema delante de usted y comparamos contra lo que pagó de verdad. Si no cuadra, se lo decimos ahí mismo — y si cuadra, ya sabe lo que se está ahorrando cada viernes.
Agendar los 20 minutosSobre el precio: depende de cuánta gente sea y de qué tan distinto pague cada empresa suya. Eso se ve en la llamada, con su raya enfrente.