Estación · NOM-035
La NOM-035 no es un trámite que se saca una vez: es una obligación que se prueba con evidencia fechada, de toda su gente. Casi nadie la tiene bien — y quien la tiene, la tiene en una carpeta de PDF que nadie sabe abrir el día que la piden.
¿Le suena alguna?
Cómo funciona
Sale de la nómina timbrada, no de una lista aparte que alguien mantiene a mano. Quien cobró esta semana, existe esta semana.
Desde el celular, sin instalar nada y sin correo de empresa. Entra con su nombre o su código — como en el campo sí funciona.
El nivel de riesgo se calcula solo, por persona y por área. Nadie captura una sola respuesta.
Resultados con fecha, quién contestó y quién no, y la política y las medidas que la acompañan. Lista para exhibirse, no para armarse.
Cuando entra gente nueva o arranca la temporada, el sistema sabe a quién le falta — y lo persigue sin que usted se acuerde.
La evidencia no es el cuestionario: es poder decir a quién se le aplicó y cuándo. Y ahí es donde se cae casi todo el mundo que trabaja con plantilla de temporada: la carpeta dice que la norma se cumplió, pero está llena de gente que ya no trabaja ahí. Una evidencia de hace dos años no cubre a quien entró esta temporada — y esa es justo la pregunta que hace el inspector.
Todo el sistema
El padrón se carga de lo que de verdad se pagó. Así la evidencia coincide con quien estaba — que es lo único que se puede defender.
Sin app que instalar, sin computadora y sin capacitación. En campo se contesta parado, y funciona.
El cuestionario que corresponde según el tamaño del centro de trabajo — no el mismo formato genérico para todos.
La parte que casi siempre se olvida y que aplica sin importar cuánta gente tenga. Aquí va incluida, no como anexo aparte.
Dónde se concentra el riesgo: qué departamento, qué turno, qué cuadrilla. Eso es lo que permite tomar una medida de verdad.
El resultado no vive en un sistema aparte: cae en el mismo expediente donde están su contrato y sus documentos.
Lo que ya está pasando
Qué NO incluye
Lo que siempre nos preguntan
La evidencia: que aplicó los cuestionarios, a quién, cuándo, y qué hizo con el resultado. No basta con haberla aplicado — hay que poder probarlo, y eso es un expediente, no un recuerdo.
Puede, pero entonces alguien captura y ahí se pierde. Lo normal aquí es que contesten desde su teléfono y la respuesta caiga sola en su expediente. Hoy hay 149 cuestionarios guardados así.
Se registra como no contestado, con su fecha. No se rellena. Un cuestionario inventado es peor que uno faltante: el faltante se explica, el inventado no.
Quedan por persona y por centro de trabajo, con lo que la norma pide atender marcado. La norma no le exige que todo salga bien: le exige que sepa y que actúe.
Sí, y se maneja así: cada quien ve lo que le toca, y los resultados individuales no andan circulando. Es parte de que la evidencia valga.
Sí, con la evidencia separada por razón social aunque compartan gente o instalaciones.
Son dos números: la puesta en marcha una vez y el servicio al mes, que se mueve por cuánta gente tenga. Cuesta una fracción de una sola multa.
El siguiente paso
Veinte minutos. Con eso le decimos qué guía le toca, qué le falta hoy para poder probarla, y cuánto tardaría en tener la evidencia completa de toda su plantilla.
Agendar 20 minutosSobre el precio: depende de cuánta gente tenga y de cuántos centros de trabajo. Eso se ve en la llamada, con su plantilla enfrente.